CASO CISARRO: ¿QUIÉN ES MÁS CULPABLE?

Sin lugar a dudas el caso de Cisarro ha causado conmoción a nivel social, eso no es nada nuevo. El acompañamiento de los dimes y diretes de figuras públicas, tampoco. Pero la pregunta es: ¿Qué es lo que lleva a Cisarro a actuar así?, ¿Los medios públicos han hecho algo por resguardar la identidad de este niño?, ¿Qué rol cumple la familia y el conjunto de sistemas sociales que acompaña a Cisarro en su diario vivir? Estas son algunas de las interrogantes que se pretenden explicar en esta reseña, desde una mirada socioconstruccionista, en donde lo que prima es el cómo se explican y actúan las personas dentro de su misma realidad, que por cierto, puede que cumpla con algunos puntos en común de otros grupos, pero siempre tiene un sello distintivo.
Ya con nueve años este pequeño contaba con unas 15 aprehensiones, estaba siendo el dolor de cabeza de altos mandos pertenecientes a instituciones dedicadas a la integración, rehabilitación y reinserción, además la madre se desahogaba en un conjunto de explicaciones en donde se denotaba un profundo abandono del sentido común (desde el punto de vista de la normalidad), y como dejar de lado las explicaciones superficiales dadas por las distintas coaliciones políticas del país. El debate acerca de orígenes de este comportamiento si bien ha sido vapulada, no ha llegado a los extremos de los acontecimientos anteriormente mostrados… ¿Por qué? ¿Por rating? En realidad no lo sé, no soy especialista en ese tema, pero lo que sí es importante es el resguardo de la identidad de estos menores, el nombrarlo por sus 4 o 3 iniciales, el publicar donde viven, quienes son sus padres, en que colegio van, con quienes frecuentan.. ¿No es esto una forma de violar el resguardo de la identidad de los menores?
Si uno se adentra en los distintos medios periodísticos, nos daremos cuenta que hay un centenar de publicaciones relacionadas con el tema, algunas de forma directa y otras no tanto, desde estas extraje la información para escribir las palabras que leerán a continuación (pues, espero que exista información confidencial para el resguardo de Cisarro). A nivel familiar se puede apreciar el riesgo en sí, vemos a una familia que vive con un escaso ingreso per cápita (al suponer no supera los 60 mil pesos mensuales), además de eso la madre trabaja como traficante de drogas, cosa que a mi parecer no es extraña, dentro del número de microtraficantes, la cantidad de féminas dedicadas a esto no es menor, pues se asocia a un sin fin de beneficios, por un lado está el tiempo dedicado a la casa y a los hijos, el ingreso es mayor que el recibido con un trabajo formal, denota una menor inversión, es dinero al instante y no hay que moverse de hogar. Pero por otro lado el gasto societal es enorme y difícil de revertir, antecedentes sucios (asociados a la dificultad para insertarse en un trabajo formal, entre otros), discriminación escolar hacia los hijos de traficantes, socialización primaria y modelos a seguir adoptados por hijos (recordemos los antecedentes de los hermanos de Cisarro) y que se caracterizan por estar asociados a contraculturas (culturas con elementos y significados contrarios a la cultura dominante) que al ser modelos, no son catalogados como aversivos, sino más bien, como el modelo a seguir ¿Quién no ha admirado a sus padres o a personas que nos rodean?, los amigos son 100% fieles, van al rescate una y otra vez sin pensarlo dos veces, son una especie de protección, están ahí pase lo que pase, es un soporte negativo en su totalidad, actúan como reforzadores positivos de una conducta que es delictiva pero por medio de la cual, pueden acceder a todo el abanico de elementos que la publicidad ofrece cada día a través de los mass media o en la calle, la cual llega a nuestros pensamientos casi por osmosis, que otorga status, zapatillas de marca, ropa deportiva en general, plasmas, notebook, hoy en día motos… etc. y joyas, ¡si claro! Pero obviamente que son reducidas para obtener lo anterior. Entonces la pregunta de rigor… ¿Quién es el culpable? Cisarro, su núcleo familiar y amigos por haber nacido en una parte de la sociedad que ha sido fuertemente discriminada por décadas, en donde las creencias positivas relacionadas con esta forma de actuar se traspasan de generación en generación, en donde el trabajar a corta edad es una forma de poder acceder al alimento, en donde la educación no es asociada con una inversión de tiempo a largo plazo que puede traer como divisas mayores posibilidades para optar a una mejor calidad de vida. O ¿hay un culpable llamado Estado? Quien no ha podido responder a este tipo de situaciones. Pero hay una pregunta mas de fondo a este tema, que a mi parecer es ¿Cómo le podemos hacer cambiar los esquemas cognitivos a una parte de la sociedad que ha sabido funcionar hasta hoy?, en donde se les es reconocidos y muchas veces idolatrados, en donde van escalando dentro de una jerarquía que dentro de los estándares de cultura dominante son totalmente reprochables, serán estos niños igualmente idolatrados, los harán sentirse importantes… no lo creo, por lo contrario, conocerán la otra cara de la moneda, aquella en donde muchos viven con roles públicos y otros privados que son contrarios entre si, en donde la solidaridad es comprada y no entregada con hermandad, en donde insertarse a una sociedad contraria a los ideales de estos niños será una tarea bastante difícil, aunque no imposible de conseguir, pero como hacer para que niños que pueden optar a lo que desean en cuanto a bienes materiales, ¿lo pueden seguir consiguiendo?
Las estrategia institucionales han servido, pero para una parte de la población, en la cual los factores de riesgos son, menos peligrosos que los de Cisarro y sus amigos, en donde cuentan, con a lo menos, un referente positivo (entendiendo por este, a aquellas personas que están insertas y adaptadas a la cultura dominante, es decir, cumplen con los deberes ciudadanos, se rigen bajo la constitución). Pero en el caso de estos menores, el desligarlos de la comunidad a la cual pertenecen, despojarlos de sus familias y amigos de la vida para quitarles o alejarlos de los factores sociales de riesgos (que para ellos son de protección), es algo que si bien puede ser mirado como reparatorio, es la vez vejatorio. Si pudiéramos tener la capacidad para poder ENTENDER el cambio radical del sentido de vida, es más, si pudiéramos cambiar nuestro sentido y proyecto de vida por uno totalmente contrario al que llevamos, al inculcado por nuestros padres y pares, al que vemos en la televisión, al de la familia perfecta y/o del profesional exitoso, la visión de todo sería completamente diferente. Esto va más allá de entregar recursos económicos, social o capacitaciones, como se mencionó anteriormente, tiene que ver con el cambio en las formas de pensar, en el cómo significamos la realidad, en el cómo nos explicamos los hechos, en el cómo lo haremos para poder comer hoy…
“La necesidad tiene cara de hereje”, pero si son necesidades básicas como el alimento o el abrigo, ¿Tendrá cara de hereje?
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